La última jugada de la dirigencia – el golpe de gracia para terminar de derribar al club y llevarse lo poco que queda – tiene nombre y apellido, y hasta un apodo simpático: Nestor “Pipo” Gorosito. ¡¿Cómo no te diste cuenta?!

Lamentable lo que le hicieron a Pereyra. Una vez mas la dirigencia “boludeo” a un jugador de la casa, un tipo que tenia grandes chances de volver, y que encima era prioridad para el técnico (¿acaso la unida decisión sensata de Gorosito en este semestre?).
Ayer Guille expreso su descontento, y mas acertado no podía estar. Hablo de sus ganas, del pedido de Gorosito, y del ninguneo que sufrió por parte de la dirigencia. En cambio, en River decidieron contratar a Paniagua, un jugador que nadie conoce, que nadie escucho nombrar jamás, y vaya a saber como se enteraron de su existencia. Partiendo de que Pereyra tenía su pase en la mano, y suponiendo que su contrato no traería problemas (no lo sabemos, ni siquiera se sentaron a charlarlo), la pregunta es, ¿que tanto mas barato podría haber sido traer al Paniagua? Mi respuesta es: había un negocio para alguien. Es lo mas lógico, lo único que me cierra.

Dentro del mismo marco cabe otra pregunta, ¿Qué tanto se puede sacar por el préstamo de Fernández? No trajimos refuerzos importantes, se hico un casting patético para seleccionar un defensor, y encima nos desarman el equipo vendiendo al único jugador que puede llegar a generar algo de juego por la derecha. La respuesta vuelve a ser la misma: hay un negocio para alguien. Sino no se explica como desarman a River de esta manera – ¡saben que no tenemos “nada”, y no dejan con menos que “nada”!
Es que ya es insoportable ver como le importa todo un bledo, porque ya ni disimulo hay. No afanan en la cara, de frente y con una sonrisa. Lo que falta es que Irreal salga a criticarlo al Guille, como hizo con Demichellis cuando opino con justa autoridad sobre el presente de River; como hizo con Ortega hace unos días cuando repudio el casting.
Este semestre viene muy mal – por favor respetemos lo poco que nos queda; la gente de River, el aliento, la dignidad del hincha, y los que todavía se la juegan por la camiseta.
Bueno, a ver… por donde empezamos. Vayamos en orden:
Arrancamos por nuestro Director Técnico, Nestor “Pipo” Gorosito. Sinceramente yo no se si es o se hace. Es cierto que el no se puede hacer cargo de lo paupérrimo que es su plantel, pero el es quien tiene el control de todas las variables (salvo las lesiones) hasta que el equipo entra en la cancha; a partir de ahí las responsabilidades son compartidas. Es inexplicable como entraron jugar Cabral y Abelairas. Pobre Beto Alonso que tuvo que decir “Que a algunos jugadores no hay que exigirlos fisicamente” cuando se le pregunto porque no jugaba Buonanotte, para evitar prender fuego a su ex compañero Gorosito. Fue la declaración menos convincente que escuche en todo el fin de semana, pero bueno, Alonso no podía decir “Porque el técnico es un pelotudo”; aca si podemos decirlo.
Pobre Vega. Creo que un buen arquero, pero nadie le tira una soga. Tiene que lidiar con un ejercito de maniquíes en al defensa, y aun así se las rebusca para que el marcador no termine peor. Esta claro que River no necesita reforzar el arco, en los últimos años fue el puesto menos cuestionado, desde Constanzo hasta el día de hoy, salvo por el pequeño pozo del campeonato pasado, cuando paso por el arco Barbosa (obra de Gorosito). Increíblemente gastamos plata en un nuevo arquero (también obra de Gorosito).
La defensa – inaceptable. Todos y cada uno de ellos. Lo de Cabral es casi a apropósito, ya que lo que hizo en el primer gol, en otras épocas, le hubiese valido ser apartado del equipo- hizo todo mal. Ferrari ya no sirve; alguna vez lo defiende este blog, pero no sirve de nada. No marca, no ataca, no nada. Coronel es chico, igualmente debería salir del equipo si no quiere quemarse. Y Villagra no se, todavía no quiero apurarme, pero no esta jugando bien – le otorgo el beneficio de la duda.
El mediocampo esta mulato, y si le sumamos la mano de Gorosito, la cosa no pinta bien. Ortega y Gallardo no pueden agarrarla, pasársela a ellos mismo, tirar una pared con ellos mismos, llegar al área, y meter el gol. Mucho menos meter 3 goles en un partido que desde el arranque estuvo mal parido. Si el resto no devuelve una pelota, no marca un pase, no tira un guiño, no sirve de mucho. Realmente están solos, y aun así se encargaron de crear un para de situaciones claras. Augusto intenta, Abelairas no existe, no tenemos cinco, y el único desequilibrante, quien puede meterla de un zapatazo o sacarse un tipo de encima, juega 45 minutos. Paniagua hizo honor a su nombre – ni quite ni toque.
No tenemos delanteros. No tenemos un nueve. No tenemos referencias. Fabbiani es malo, Ríos no hizo pretemporada, y Gil es muy chico. No hay mucho para analizar.
En definitiva es un momento de austeridad, donde River carece de definición, de juego integral, de sociedades futbolistcas, etc. Puede formarse algo mejor, pero mientras tanto el equipo tiene que bancarse, quizás, ganar por la mínima; ganar uno a cero (podría haber sucedido contra Lanus). Pero el problema mas grave es muy claro, y se resume en que la defensa se metió dos goles en contra (el primero fue un pase gol de Cabral al minuto; el segundo nació de un bochazo de Méndez, llovido, que cayo virgen en la área chica de River). Gallardo y Ortega no pueden hacer nada contra eso.
Estoy indignado y no quiero tener como consuelo que a fin de año se va Aguilar, porque quiero este campeonato. No quiero otro papelón, pero es difícil imaginar un final feliz luego de semejante comienzo. ¡Me quiero matar! (¿Vos no?).